Mostrando entradas con la etiqueta Cuaresma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuaresma. Mostrar todas las entradas

05 abril, 2018

Charla cuaresmal en Alfamén

En este tiempo, los equipos de Cáritas de la zona de Cariñena – Muel organizaron una charla  Cuaresmal en Alfamén abierta a todo el público en general.

Un total de 40 personas se dieron cita en la iglesia para participar en el encuentro. El encargado de dirigir la charla fue Juan Luis Clúa, delegado de liturgia y vicario parroquial de La Almunia.  El punto de partida de la misma fue el mensaje de la campaña institucional “Tu compromiso mejora el mundo”. A partir de este punto se trató la realidad y la importancia de la animación comunitaria motivada por el descenso de sacerdotes debido al declive en las vocaciones. Por ello, se potencio la necesidad de la presencia e implicación de la comunidad en la labor parroquial y pastoral como animadores. Un trabajo, que sin duda, debe ser reconocido y fomentado por todos.  


Después de la exposición, se hizo un trabajo de reflexión en grupos, analizando las características de un animador, sus actitudes y funciones, para una posterior puesta en común. La sesión se finalizó con un café con pastas preparado por el equipo de Cáritas de Alfamén donde se evalúo de manera abierta la experiencia.

16 febrero, 2016

Iglesia de puertas abiertas a la misericordia

En este año jubilar, la "puerta de la misericordia" se ha convertido en un gran signo para avanzar en esa "iglesia de puertas abiertas" que nos propone el Papa Francisco en Evangelii Gaudium, y que hemos acogido en Plan Diocesano de Pastoral como medio para la renovación pastoral de la diócesis: "Edificar entre todos una Iglesia de puertas abiertas, acogedora, cercana, comunitaria, sencilla, que no sólo se comprometa socialmente con los pobres, sino que se haga pobre y austera, sin ostentaciones, hermana y servidora de los más pequeños, una Iglesia que sea, en todas sus formas y expresiones, testimonio de pobreza y de misericordia". 


Fruto de la reflexión compartida y la coordinación eclesial en nuestra diócesis, presentamos el folleto Iglesia de Puertas abiertas a la misericordia con inmigrantes y refugiados para ayudar a tomar postura ante la dramática situación que viven las personas migrantes y refugiadas en nuestro mundo. 

Es una clara invitación a la reflexión, a la conversión y al compromiso e implicación personal y social. Auspiciado por nuestro Arzobispo se presenta durante la Cuaresma con el fin de impulsar una Iglesia de puertas abiertas a la misericordia con las personas migrantes y refugiadas. 

¿Qué se pretende? Sensibilizar en el hecho de que más allá de la relación de ayuda, hay que plantearse el para qué y el cómo hacemos lo que hacemos… Todo ello encaminado a evitar o reducir manifestaciones y actitudes xenófobas que dificultan el diálogo y la relación entre personas. 

Os animamos a descargar el folleto y os invitamos a darle difusión y a que pueda ser trabajado en los equipos tanto parroquiales como de proyectos. 


06 marzo, 2014

Invitación al despojo

La Cuaresma es el tiempo litúrgico en el que se propone una reflexión en torno a la necesidad de la conversión personal y comunitaria. El Papa Francisco para la Cuaresma del presente año ha lanzado un mensaje en el que sitúa la necesidad de la conversión en torno a una meditación sobre la pobreza y más en concreto sobre esta aparente contradicción evangélica: la riqueza de la pobreza. El camino de la conversión, subraya Francisco ha de partir de la pobreza tal como señala Pablo de Tarso en una de sus cartas a los corintios: “se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza”.
   
    La pobreza de Cristo que nos enriquece, dice el Papa, “consiste en el hecho de que Jesús se hizo carne, cargó con nuestras debilidades, comunicándonos la misericordia infinita de Dios. La pobreza de Cristo es la mayor riqueza.” Cuando Francisco, tres días después de ser elegido, exclamó ante una multitud de periodistas “¡cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres!” estaba señalando sin lugar a dudas un deseo de conversión que apuntaba a lo comunitario y eclesial, pero también a lo personal mirando al corazón de todos los creyentes en Jesús de Nazaret.

    La advertencia que emana del mensaje de Cuaresma del Papa es muy clara. Podríamos pensar que la pobreza de Jesús fue su camino, pero que, después de Él, ya podemos salvar el mundo con los medios humanos adecuados. Sería un error. La riqueza de Dios no pasa a través de nuestra riqueza, sino siempre y solamente a través de nuestra pobreza, personal y comunitaria, animada por el Espíritu de Cristo.

    Para caminar por la senda de la pobreza, único camino avalado por la buena noticia de Jesús, es preciso compaginar la marcha con un proceso de despojo. Y la Cuaresma es un tiempo adecuado para despojarse. Nos hará bien preguntarnos, señala Francisco, de qué debemos privarnos a fin de ayudar y enriquecer a otros con nuestra pobreza. Esas preguntas tienen un enorme sentido ante la situación de pobreza, miseria, exclusión y abandono de tantos hermanos. Francisco invita a cada persona y a las comunidades eclesiales a salir de si mismas y a caminar hacia las periferias existenciales, allí donde los pobres hacen estancia.

    Cuando hablamos de la penitencia cuaresmal corremos el riesgo de perder la perspectiva y centrarnos en aspectos de ayunos, abstinencias, ceremonias exteriores y limosnas exclusivamente de fachada y dirigidos a acallar o tranquilizar en falso las conciencias. El mensaje de la penitencia cuaresmal tiene una dimensión más profunda porque entra en nuestro corazón y se extiende a toda nuestra vida. Nos interpela para liberarnos de nuestra soberbia, de nuestra prepotencia, de nuestros juicios de valor egoístas y nos invita a despojarnos de nuestro tiempo, de nuestro dinero para transitar por los senderos humanos y evangélicos del perdón, de la solidaridad, del compartir, de la entrega, de la justicia. Y así el Papa advierte: “no olvidemos que la verdadera pobreza duele: no sería válido un despojo sin esta dimensión penitencial. Desconfío de la limosna que no cuesta y no duele”.

                            Ramón Sabaté Ibarz
                Voluntario del equipo de comunicación de Cáritas Zaragoza